lunes, 22 de abril de 2013

Ratas caceroleras


Hipocresía y degradación de una profesión

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Periodismo y medios de comunicación

El peligro social que hoy representan las operatorias engañosas y poco serias deplegadas por “profesionales” de medios periodísticos, desnuda crudamente no solo el franco y alarmante deterioro de una hipotética noble profesión, sino la aviesa intención de un monopolio de poner al “cuarto poder” por encima de los tres poderes del Estado. Situación por demás preocupante.

Por Pedro del Arrabal
Para EL EMILIO
Diariamente vemos actuar y operar políticamente con total impunidad y desverguenza a los soldados del “cuarto poder” del grupo monopólico Clarín. Accionan cuasi mercenarios que no tienen reparos de ningun tipo y sobrepasan cualquier atisbo de mínima ética, sobre una población indefensa que ex profesamente fue desinformada por años y que mira atónita innumerables situaciones políticas, la mayoría de ellas fraguadas, sin poder entender y/o diferenciar que es cierto y que falso. El objetivo primario evidente y lamentablemente se cumplió; la estupidez fue satisfactoriamente instalada en ciertos sectores sociales.
Es clara también la intensión de estos “operadores: ser fieles al mandatos de su jefe Magnetto de instalar en la sociedad un discurso y el ánimo destituyente para con la actual gestión de gobierno nacional. Estamos en presencia de un Magnetto que evidentemente va perdiendo los estribos en esa cabalgata de caballeria que como Gral. la corre -desde atrás- pretendiendo a la vez que no sea la última batalla.
Del otro lado y salvo la honrosa excepción que hoy por hoy puede significar un Victor Hugo Morales, periodistas y medios que pretenden ser oficialistas e intentan contraatacar y contrarrestar dichas operatorias corriéndolos por izquierda, se olvidan que los sectores de clase media de la cual ellos mismos provienen, y que salen a cacerolear contra el gobierno nacional incitados por los flautistas de Canal 13 y TN, burdos remedos de Hamelín (muy bueno el paralelo trazado entre los viejos Batman, Robin y Gatubela haciendo de Flautistas y los operadores que aparecían en las pantallas del “13” y TN la noche del cacerolazo y que se mostró en un informe de TVR sobre el “18 A” este último sábado 20/04), lamentablemente son seres sin un mínimo de sentido común, sin argumentos que puedan sostenerse más de 30 segundos y vacíos de ideas. Claramente sus “ratones mentales” fueron alimentados con basura mediática por años. Las declaraciones de la mayoría de los concurrentes a los medios así lo fue demostrando; tampoco sabían a ciencia cierta qué estaban reclamando, y en ese fárrago de incoherencias y demandas absurdas inculcadas mediáticamente no faltaron los insultos sin fundamento alguno.
Reitero lo que se viene insistiendo desde hace mucho tiempo en estas páginas. Seguramente la mayoría de ellos – los caceroleros- tienen como mínimo estudios secundarios según se pudo apreciar una vez más en los jovenes y los de mediana edad que concurrieron a esa convocatoria; su aspecto así lo indicaba, aunque las apariencias a veces suelen engañar. La deformación recibida por los concurrentes visibiliza otra vez más la cojera de las restantes patas del sistema educativo y por ende de la gestión educativa nacional actual (la gestión educativa de la C.A.B.A. de por si es lamentable pero se sabe hacia donde está direccionada); fenómeno que  se hace más notorio y no por casualidad en los sectores menos afectados económicamente y con un mediano tirando a buen pasar.

LA DEGRADACIÓN DE UNA PROFESIÓN

El momento en que la “chicana” hizo su entrada triunfal en nuestra profesión, bien puede ser tomado como punto de inflexión y el comienzo del deterioro y la comercialización de la tarea periodística.
Los chicaneos que los popes periodísticos del grupo monopólico vociferan a los “4 vientos” en sus medios sobre las “altisimas” sumas que estarían percibiendo los periodistas “oficialista” para defender esta gestión nacional por tomar un ejemplo de reiterado uso descalificador, chicaneos que bien pueden ser ciertos, no inhabilita mentalmente a los caceroleros para preguntarse cuánto cobran los Lanata, Bonelli, Kirschbaum, Van Der Koy, Morales Sola o Nelson Castro por esta campaña destituyente disfrazada de “democrática y defensora de las Instituciones Republicanas”. Bien podría contra argumentar algún cacerolero que a los periodistas de “678chorros o de DDD” como les enseñaron desde el monopolio a llamarlos, se les paga con dinero del Estado “que es de todos” mientras que a los otros les paga un privado de su “bolsillo”. Esto último es simplemente disparatado y falso por donde se lo quiera analizar y facilmente refutable en términos de mercado. La ignorancia sobre el tema los hace desconocer que el consumismo alimentado mediaticamente logra que el televidente sea el lógico aportante de sumas astronómicas (desembolsada por todos de manera inconciente; dinero “que es de todos” y que se paga para ser engañados periodisticamente sin tener posteriormente a quien quejarse, simplemente porque a esos engañadores no se los vota, se los banca desde la estupidez) que no solo le permite a Magnetto comprar la fidelidad de estos mercenarios del periodismo también a  un altisimo costo sino que en realidad ese costo no afecta en lo más minimo el bolsillo del CEO que por ahora sigue engrosando  su pecunio personal con sumas siderales gracias a la estupidez de lectores, raidoescuchas y televidentes que se desinforman por sus medios, compran compran y compran todo lo que ellos anuncian; los anunciantes pagan, pagan y pagan para publicitar en dichos medios, y… ¡Viva el mercado! Las famosas “leyes de mercado” que poco les importa quienes pueden tener acceso o no a ciertas ventajas de vida.
Ambos casos, por izquierda o derecha, demuestran el nivel de deterioro moral y el vaciamiento ético al que arrastraron a nuestra profesión. A partir de esto ya nada puede ser medianamente creíble para la sociedad en su conjunto, venga la “pseudo información” de donde venga. Esta instalación del descredito que rodea a nuestra profesión tiene responsables concretos, víctimas y victimarios; la mayoria fueron y son oportunistas panqueques por izquierda o derecha. Si Lanata saltó hacia su verdadero lugar de pertenencia de izquierda a derecha, el anteriormente ultramenemista, hoy ultraoficialista Marcelo Araujo es otro claro ejemplo de salto inverso, de derecha a izquierda. Es evidente que el neoliberalismo y las leyes de mercado vigentes en la segunda mitad de los “70”, “80” y “90” calaron hondamente no solo en los profesionales del periodismo afines a la derecha sino también en los liberales de izquierda que hoy regentean los medios oficialista.
Que dirá hoy cierto matemático de su en otros tiempos ladero periodístico  Lanata; me refiero a Adrian Paenza. Sería interesante conocer su opinión sobre el nuevo rol que ocupa su antiguo compañero en esta despiadada confrontación.
Jauretche solía sostener por experiencia y criteriosamente que muchos de nuestros intelectuales y periodistas se “suelen subir al caballo de la fama por izquierda para luego descender por derecha”.
Hay una sola cuestion cierta y peligrosa en este momento político por el que atraviesa el pais, y ello es la aviesa intensión del mandamas Magnetto y el resto de los propietarios de medios de comunicación que hicieron de esta profesión un gran negocio de poner al “4to Poder” por encima de los tres poderes constitucionales de la República. Pretenden manejar de ese modo y a su antojo la estupidez humana que a través de sus medios fueron sembrando en vastos sectores medios de la sociedad. Primero lograron hacer carne en ellos el amor por el consumismo, luego alimentaron la demesurada codicia que esto despierta, logrando incluso que sus destinatarios no se percaten de la descerebración cultural sufrida y de la que fueron víctimas en los últimos 30 y pico de años.
Un país con un gobierno elegido democráticamente, que tiene un modelo político que puede o no gustar en su totalidad a todo el mundo entre los cuales me incluyo, que con muchos aciertos y no pocos errores intentan torcer el rumbo de aquella alarmante historia padecida hasta el 25 de mayo del 2003; un país que cuenta con una oposición practicamente inexistente en términos de ideas -vacío total- y que arma su discurso opositor a fuerzas de frases hechas, sloganes vacíos de contenidos, supeditando su derrotero politico futuro a lo que le indique la agenda y la letra que bajan ciertos y nefastos periodistas y medios con fuerte poder económico, no aclaran para nada el panorama político nacional de los tiempos por venir, y seguramente este sea uno de los objetivos de ciertos grupos económicos entre los cuales opera el Monopolio conducido por Magnetto.
La delirante diputada Carrio, disparatada punta de lanza incendiaria de Magnetto, pidiendo que los caceroleros tomen por asalto el congreso el próximo miercoles para impedir su normal funcionamiento, y un Pino Solana que se vanagloria de sus acuerdos con esta socia diputada, son pruebas acabadas del nivel de locura y desproposito que  logró  Magnetto con sus operatorias. El segundo paso planificado para el miercoles 24/04 seguramente será buscar provocar esa necesaria represión que presente al gobierno nacional como “diktadura represora”,que ocasione la -o las- víctimas necesarias para el proceso de desestabilización iniciado. Un chacarero psicóticamente golpista de “la mesa de enlace”, hace algunas semanas hablaba de acciones psicológicas y acciones directas. A la par de aquello lo de Carrio no resulta sorprendente.
La desestabilización del orden democrático fue puesta en marcha. La estupidez instalada socialmente a llegado a límites jamás imaginados. Basta con un Lanata que presente en su programa un video mostrando un “pichicho” adiestrado por él levantando la pata “izquierda” y meando una bolsa para que esto sea presentado como prueba de que en esa bolsa estaba el dinero que funcionarios gubernamentales nacionales pretendian lavar fuera del país; esto como pretexto para un nuevo cacerolazo esta vez proclamando “Pichicho Presidente” no sería llamativo; solo le faltaría un cierre a toda orquesta con los aportes que darían seriedad a la nueva “investigación-denuncia” de un Super Lanata brindados en una puesta en escena mediatica  por Kirschbaum, Morales Sola, Majul, Bonelli, Julio Blank, Van Der Koy, Nelson Castro y Leuco garantizarían la no farandulizacion de este nuevo aporte “democrático anti diktatorial del panqueque aséptico y asexuado Jorge Lanata.
Mal de muchos consuelo de tontos dicen por ahí, y esto me lleva a recordar que el mal no es solo argentino. Correa, el presidente ecuatoriano, también lo denunció en su país. La CNN hace escuela en estos menesteres, pero no en el nivel chabacano de un Lanata.
Lo lamentable es que hasta los que trabajamos en medios digitales independientes también estamos en riesgo de caer en la volteada por ser también pequeños pero peligrosos competidores del monopolio. Por responsabilidad pura y exclusiva de unos mercenarios que tienen nombre y apellido, nuestra profesión no se fue al carajo sino que se hundió en el fondo putrefacto de una bodega de barco a la deriva.

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